Inseminación artificial con semen preservado en ovinos y caprinos
Resumen
La posibilidad de preservar el semen ovino y caprino ha sido un tema prioritario de
investigación desde que se consideró a la inseminación artificial (IA) como técnica
de reproducción apropiada para difundir las características productivas de los
reproductores de alto valor genético (Cueto y Gibbons, 2010). El semen puede
preservarse por períodos cortos de 6 a 24 horas (semen refrigerado o enfriado) o
períodos ilimitados (semen congelado). Se denomina semen refrigerado cuando su
preservación se lleva a cabo a 5ºC y enfriado cuando se realiza a 15ºC. El semen
congelado se conserva a -196ºC en termos con nitrógeno líquido (Cueto y Gibbons,
2010). El objetivo de esta monografía es realizar una revisión sobre la IA mediante el
uso de semen preservado en ovinos y caprinos, haciendo hincapié en la utilización
de semen enfriado y refrigerado. El empleo de semen preservado es una práctica
económicamente viable, de fácil implementación, con resultados aceptables y
prometedores. Mediante la adecuación de los protocolos de sincronización de estros
e IA a los diferentes sistemas de producción, se posibilita el empleo eficiente de las
técnicas reproductivas, alcanzando tasas de preñez de entre 40 a 50%. En
particular, el uso de semen refrigerado o enfriado representa una alternativa de gran
interés debido a la posibilidad de disminuir considerablemente el costo del material
genético y del equipamiento. Por otro lado, se facilitaría la implementación de esta
metodología a gran escala debido a la factibilidad de su ejecución a campo. En su
conjunto, estas ventajas favorecerían el uso del semen preservado por cortos
períodos de tiempo en programas de mejoramiento genético en poblaciones de
rumiantes menores.