Biofumigación con mostaza india (Brassica juncea). Evaluaciòn de su efecto sobre la germinaciòn de malezas
Resumo
Las malezas representan una de las principales adversidades de la producción
hortícola: compiten con las especies de cultivo por los recursos y pueden
hospedar enfermedades e insectos plaga, lo que conlleva a mermas en los
rendimientos y en la calidad de la producción. Para la mayoría de las especies
de hortalizas, el período crítico de competencia de malezas es equivalente al
primer tercio de su ciclo vegetativo. Por lo tanto, el manejo de malezas en las
primeras etapas de un cultivo hortícola es fundamental. Durante muchos años,
la fumigación de suelos y sustratos con bromuro de metilo fue una práctica
generalizada y de buenos resultados, para controlar malezas entre otras plagas.
Pero debido a la prohibición de su uso a causa de su efecto nocivo sobre la capa
de ozono, se lo sustituyó gradualmente por algunos pesticidas sintéticos y, en
menor medida, por otros métodos, como la solarización y la inyección de vapor
de agua. Es importante continuar con la búsqueda de nuevas alternativas para
el manejo integrado de malezas, que sean eficaces y amigables con el medio
ambiente. Una de esas alternativas es la biofumigación con brassicáceas: una
táctica de control biológico de plagas agrícolas, inocua para el agricultor y el
medio ambiente. Consiste en la incorporación en el suelo de ciertas especies de
brassicáceas, que liberan isotiocianatos con actividad biocida, como resultado
de la hidrólisis de los glucosinolatos contenidos en sus tejidos. Actualmente, en
nuestro equipo de trabajo perteneciente a la FCA, UNLZ y al IFSC, UNLP, se
está evaluando el efecto de la biofumigación realizada con un cultivar en
desarrollo de mostaza india, perteneciente a un programa de mejora. Los
resultados parciales de ensayos realizados in vitro y en macetones, han
demostrado una disminución del poder germinativo y/o del crecimiento de Pasto
cuaresma (Digitaria sanguinalis), pata de gallo (Echinochloa spp.), malva
cimarrona (Anoda cristata) y verdolaga (Portulaca oleracea). Estos resultados
son promisorios y generarían un aporte en la búsqueda de un método amigable
con el medio ambiente para el control de malezas. Es necesario seguir
ensayando para ajustar dosis, fechas de siembra óptimas, condiciones de cultivo
y momentos de cosecha, para poder determinar con mayor especificidad la
eficiencia del método de biofumigación con este cultivar, como una alternativa
que complemente a otras metodologías de control.
